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Características de los Aztecas

Los aztecas o Mexicas (también llamados “tenochcas” por el nombre de su capital), fueron uno de los pueblos mesoamericanos que crearon una cultura avanzada, así como un imperio, el cual abarcó territorios que actualmente ocupan los estados mexicanos de Veracruz, Puebla, Oaxaca, Guerrero, Morelos, Hidalgo, Estado de México, La ciudad de México, y parte de los estados de Chiapas, de Michoacán, y Querétaro, así como parte de Guatemala, teniendo influencia en zonas tan alejadas unas de otras como Centroamérica y Áridoamerica.

Características de los Aztecas

Características del Pueblo Azteca:

Breve Historia.- En sus comienzos fueron una de tantas tribus nómadas que vagaban por los territorios de aridoamérica, teniendo un origen en el mítico Aztlán, (de donde proviene el nombre de azteca).

Llegaron al valle de México a comienzos del siglo XII, siendo precedidos por otras migraciones de pueblos de habla náhuatl, (lengua que hablaban los aztecas), se establecieron primero en el lago pázcuaro (actual Michoacán), y en Coatepec, ya dentro del valle de México. Posteriormente continúan emigrando hacia el sur, llegando a Chapultepec, alrededor del año de 1272, obteniendo fama entre los pueblos del lugar como bravos y crueles guerreros, entrando regularmente en conflicto con diversos pueblos. Tras haber sido derrotados fueron confinados en Tizapán, y comenzaron a habitar distintos puntos del valle de México, los cuales eran dominios del señorío de Azcapotzalco, quien los sometió y obligó a pagar tributo, aproximadamente en el año 1325 se establecieron en un islote del lago de Texcoco.

Tras haberse concertado una alianza entre los Mexicas (aztecas) y los señoríos de Texcoco y Tlacopan (Tacuba), se liberaron del yugo de los azcapozalcas, y poco a poco fueron dominando a los diferentes señoríos del valle de México tomando preeminencia los Mexicas, sobre sus aliados de Texcoco y Tacuba, llegando a dominar a varios pueblos formando un imperio, que abarcó la parte central de México y parte de Guatemala, con influencia en bastas regiones del norte y sur del actual México y Centroamérica. Cabe destacar que algunos señoríos que quedaron rodeados por los dominios aztecas, lograron mantener su independencia respecto de los mexicas hasta la llegada de los españoles, estos fueron: Tlaxcala, Tututépc, Mextítlan, y Yopitzingo.

Luego del desembarco de Hernán Cortés y sus hombres, Moctezuma fue informado de su llegada; y basándose en las profecías del retorno del dios Quetzalcóatl, que coincidían en las fechas en que llegaron los europeos, quienes también coincidían con las descripciones del dios Quetzalcóatl, (tez blanca, barba, etc.), Moctezuma creyó que las profecías del regreso de su dios, se habían cumplido, y creyendo que eran emisarios del dios e incluso que su jefe (Hernán Cortés) era el mismo Quetzalcóatl quien regresaba a reclamar su reino. Esta confusión facilitó en gran medida, el avance de los españoles, siendo recibidos por Moctezuma con honores.

Al arribar los españoles al continente y adentrarse en los territorios del imperio azteca, ya entrados en un plan de conquista propiamente dicho, fueron avanzando a través de los territorios de los pueblos vasallos de los aztecas, y de algunos de sus enemigos, siendo recibidos en ocasiones de buen grado y en otras como en Tlascala, primero en son de guerra y cambiando a ser sus aliados. Después de haber combatido a los tlascaltecas y haber sido derrotados los indígenas, la división existente entre ellos en decidirse en favor o en contra de los españoles, se inclinó hacia la alianza para combatir a los mexicas sus enemigos desde hacía mucho tiempo. De la misma manera varios pueblos indígenas que estaban bajo el yugo de los aztecas se unieron a los españoles, aumentando sus tropas.

Se destaca a este respecto a un personaje muy importante en el desarrollo de los sucesos de este tiempo, la “Malinche”, (Malintzin), o como la llamaban los españoles doña Marina. Ella era hija de un noble pero fue vendida como esclava a un cacique maya siendo niña, razón por la cual además del náhuatl aprendió el maya, siendo posteriormente intérprete del nahua al maya con jerónimo de agilar, y este del maya al español. Posteriormente aprendió el español y así se hizo intérprete y confidente de cortés. A este respecto hay que mencionar que al ser Malintzin la voz por la cual hablaba cortés, los indígenas tomaron odio contra ella, llegando ese odio en ciertos sectores de la población, (incluso en la actualidad), denominándosele como “malinchista”, a todo aquel que odie lo nacional o prefiera algo foráneo en detrimento de lo propio del país independientemente del ámbito del que se esté tratando.

Al haberse iniciado el contacto entre Moctezuma y Hernán cortés de una forma diplomática, los españoles entraron a Tenochtitlán con la anuencia del “emperador” mexica, entrando junto con ellos gran número de sus aliados tlaxcaltecas, totonacas y de otras tribus, lo que molestó al pueblo azteca al ver a sus odiados enemigos dentro de su ciudad, además de que al ser invitados junto con los españoles les tenían que proveer de alimentos y diversos enceres al igual que a los españoles. Precaviendo un alzamiento por parte de Moctezuma, Cortés tomó como prisionero a Moctezuma viviendo prisionero junto con sus captores los españoles dentro de su propio palacio, aunado a esto, los desmanes y excesos cometidos por los españoles, exacerbaron el ánimo de la población, en especial luego de la partida de Hernán Cortés para combatir a pánfilo de Narváez. La guarnición que dejó en Tenochtitlan, (formada por españoles y gran número de indígenas aliados), cometieron una matanza de varios nobles durante una celebración religiosa en el templo mayor, causando que al llegar Hernán cortés a la ciudad, ésta ya se encontraba en estado de guerra contra los extranjeros (europeos y sus aliados indígenas). Cortés trató de apaciguar a la muchedumbre utilizando a Moctezuma como intermediario pero la población seguía enardecida y arrojaron piedras y flechas hacia donde se encontraban Moctezuma y sus captores españoles. Ese día Moctezuma murió, no se sabe a ciencia cierta, si murió a causa de alguna pedrada o si fue estrangulado por los españoles, como lo afirman las dos versiones más difundidas sobre el suceso.

A consecuencia de esos sucesos, los españoles y sus aliados indígenas, (en su mayoría tlaxcaltecas y totonacas), huyeron sigilosamente en la noche del 30 de junio de 1520, pero son descubiertos y perseguidos por los guerreros mexicas, muriendo varios españoles en el combate, o ahogados por el peso del oro y los diversos tesoros que se llevaban con ellos entre las ropas, corriendo la misma suerte miles de sus aliados indígenas quienes también llevaban parte del botín con ellos.

Luego de reagruparse y reponer fuerzas, Cortés y el tlaxcalteca Maxixcatzin reafirmaron la alianza concertada y reunieron junto con otros pueblos sometidos a los aztecas, un ejército formado por alrededor de entre doscientos cincuenta mil y trecientos mil indígenas, formado principalmente por tlaxcaltecas y totonacas, aunque habían miles de guerreros de gran parte de los pueblos sometidos a los aztecas, que se aliaron a los españoles con forme continuaban con su avance, excepto los señoríos de Texcoco y Tacuba, quienes se mantuvieron leales a los mexicas, hasta poco tiempo antes de la derrota de los aztecas, pasándose al bando de los españoles.

Tras la muerte de Moctezuma, Cuitláhuac fue elegido sucesor, iniciando la guerra contra los invasores, gobernando tan sólo 80 días pues murió a causa de la viruela. Le sucedió como líder azteca Cuauhtémoc, quien inició la defensa y la llevó a cabo hasta sus últimos momentos.

Ese enorme ejército guiado por los españoles, quienes poseían ventajas técnicas como el caballo, las armas de fuego y las armas de metal, sometió a sitio a la ciudad, haciendo un bloqueo por tierra, bloqueando los puentes que conectaban la ciudad con tierra firme y por el agua mediante las naves que Cortés mandó construir, así como con las canoas de sus aliados.

Cabe destacar un hecho que facilitó la victoria de los españoles; el contagio de enfermedades para las que los sistemas inmunológicos de los indígenas no estaban preparados, tales como la viruela, que dezmó a los indígenas de ambos bandos, pero de manera más mortífera en el bando de los aztecas, pues se encontraban sitiados sin agua ni comida y en condiciones insalubres.

La lucha fue feroz siendo tomada la ciudad casa por casa, quedando al final solo unos cuantos miles de hambrientos Tenochcas, quienes luego de algunos intentos de escape de las ruinas de la ciudad, se fueron rindiendo por el hambre. El soberano Cuauhtémoc fue hecho prisionero cuando trataba de escapar junto con su familia y algunos guerreros en canoas, siendo capturados por uno de los bergantines que bloqueaban el lago, rindiéndose él y la ciudad el 13 de agosto de 1521.

Tras la derrota y caída de Tenochtitlan los supervivientes se dispersaron, aunque se sabe que algunos se unieron a los españoles en otras campañas, gracias a sus habilidades guerreras y conocimientos del país, convirtiéndose al cristianismo, adoptando nombres europeos y cristianos y se mezclaron con los europeos y otras tribus indígenas, así como con africanos traídos como esclavos por los españoles, dando como resultado el mestizaje que conformó lo que posteriormente se llamaría como Nueva España y ahora es México.

Sociedad.- El pilar de la sociedad mexica era la familia, la cual era de carácter patriarcal y generalmente monógama, aunque se daba la poligamia, en especial entre algunos nobles; un grupo de varias familias componía un calpulli, quienes generalmente estaban emparentados entre sí, formando un clan, el cual tenía encargadas diversas funciones dentro de la sociedad mexica. Cada una de las familias que pertenecían al calpulli, disfrutaba de parte de las tierras comunales y de la cosecha, devolviendo los campos si se dejaban de cultivar. Los calpullis tenían ciertas labores específicas a realizar dentro de la sociedad azteca como alfarería, tejedores, agricultores, comerciantes, etc., y estaban distribuidos en zonas específicas dentro de la ciudad, siendo por ello tomados cada calpulli como “barrios” en tiempos posteriores.

Se dividían socialmente entre los pípiltin, (que se podría traducir como jefes, señores o nobles), en esta casta se contaban los sacerdotes, los guerreros y los poctecas o comerciantes; Y los macehuales o maceuhaltin, que eran la mayoría del pueblo la gente común, estrato en el que se encontraban los labradores, pescadores, cazadores, y artesanos, esta clase social prestaba servicio militar, pagaban impuestos y eran trabajadores en las obras colectivas, como en la construcción de pirámides y obras de regadío, acueductos y caminos. Esta clase social era libre y poseía diversos bienes, así como poseían cierta libertad, a diferencia de los esclavos o tlatlacotin, que se dividían en prisioneros de guerra, que eran sacrificados en las ceremonias religiosas, los condenados por la justicia que eran sentenciados a trabajar para la persona a la cual habían causado daño o en favor de la comunidad, y los comprados y aquellos que habían quedado arruinados económicamente por caer en el alcoholismo o el juego, así como aquellos miembros de una familia que eran puestos como servidores de un noble o un señor para saldar sus deudas.

Los nobles o Tecutlis.- En la capa más alta de la sociedad mexica se encontraban los tecutlis; ellos ejercían el poder llevando las funciones militares y civiles. El huey tlatoani, los miembros del consejo de ancianos, jueces, sacerdotes y guerreros pertenecían a este grupo. Desempeñaban funciones religiosas, guerreras y de administración, se mantenían a expensas del tesoro público y de los tributos de otros pueblos, no efectuaban trabajos agrícolas, pero eran los encargados de dirigir las obras públicas, educar en el telpochcalli y el calmecac, así como hacer la guerra y administrar el estado, teniendo la obligación de consagrar sus vidas y esfuerzos al servicio público.

Los pochtecas.- En la sociedad azteca existían dos tipos de comerciantes, los comerciantes comunes llamados tlacemananqui, y los pochtecas quienes además de ejercer comercio interior, tenían en sus manos el monopolio del comercio exterior y poseían sus propios calpullis y barrios, tribunales y jefes, así como una influencia destacada, por diversos motivos, como poseer funciones de embajadores y de espías del estado azteca, gracias a que conocían las diversas lenguas y costumbres de los pueblos a los que llegaban a comerciar. Eran comerciantes viajeros, que llegaron a extender su comercio en regiones muy al norte como el actual estado de Nuevo México y muy al sur como la actual Nicaragua. Para transportar sus mercancías usaban a cargadores llamados tamemes, ya que carecían de animales de carga. Lograron poseer tanto poder e influencia, que en ocasiones financiaron sus propias campañas militares para obtener beneficios comerciales, destacándose que estos comerciantes también eran hábiles guerreros mexicas.

El pueblo común o maceualtin.- La mayoría del pueblo era conformada por los llamados maceualtin; estos estaban obligados a pagar impuestos, hacer el servicio militar, y a la realización de ciertos trabajos colectivos, tales como la construcción de canales, caminos, templos y diversas edificaciones. Sus hijos recibían educación gratuita impartida por el estado en las escuelas correspondientes al barrio al que pertenecía el calpullí. Pagaban impuestos pero percibían bienes y alimentos por parte del estado, provenientes de los tributos. Se destacaba en la sociedad azteca que cualquier hombre sin importar su rango social originario, (ya sea este noble o humilde), podía acceder y ocupar los más altos cargos en el estado, en especial en el ámbito militar y el sacerdocio.

Esclavitud o servidumbre.- Como todos los pueblos de la antigüedad los aztecas eran una sociedad en la que existía la esclavitud. Cabe destacar a este respecto que en la sociedad azteca a los esclavos no se les marcaba con hierros candentes o encadenaba, como en Europa, y tenían hasta cierto punto menos privaciones y obligaciones, con respecto a la forma de la esclavitud del viejo mundo. Esto se puede observar mediante las crónicas de fray Bartolomé de las casas y de Toribio de Benavente:

 …” se ha de advertir que entre los mexicanos (mexicas) había tres especies de esclavos. La primera de los prisioneros de guerra; la segunda de los comprados, y la tercera de los que en pena de algún delito eran privados de su libertad.”…

 …” el hacer los esclavos entre estos naturales de la nueva España es muy contrario, de las naciones de Europa y aun me parece que estos que llaman esclavos (en México) les faltan condiciones para ser propiamente esclavos”…

…”el término esclavo entre los indios no denota ni siquiera lo que entre nosotros; porque no quiere decir sino servidor o persona que tiene algún más cuidado o alguna más obligación de ayudarme y servirme en algunas cosas de que tengo necesidad”…

Economía.- Su economía se fundamentaba en la agricultura, la cual se basaba en el cultivo de plantas como el maíz, camote, frijol, calabaza, chile, nopales, magueyes, y diversas plantas como el cacao, el cual usaban frecuentemente como moneda, y en una etapa posterior (al ir aumentando de poder) en los tributos que recibían de los pueblos sometidos a vasallaje, así como en el comercio que ejercían los pochtecas con otros pueblos. Al carecer de extensiones de tierra suficientes para la agricultura, desarrollaron un sistema de “islas” artificiales llamadas chinampas, hechas con ramas y cañas, a las que se les agregaban piedras y limo del fondo del lago para formar el islote, y en donde sembraban variedad de plantas comestibles, aumentando de esta manera el espacio cultivable y habitable. La ganadería estaba poco desarrollada, al igual que en otras partes de américa, siendo algunos de los pocos animales domesticados para consumo, los guajolotes (pavos) y una raza de perro el xoloitzcuintle. Otra fuente económica eran los recursos lacustres, pues extraían sal del lago, y otros recursos como la pesca de diversos peces y la cacería de varias especies de aves acuáticas, que abundaban en el lago de Texcoco. Había un comercio muy abundante dentro de la capital, tanto de productos locales provenientes del campo, la cría de animales y la cacería, productos que eran vendidos por los tlacemananqui, como productos provenientes de fuera, de lujo y exóticos, traídos por los pochtecas.

Religión.- La religión de los aztecas al igual que la de los demás pueblos de américa era politeísta; poseían cientos de dioses, siendo algunos de sus dioses principales Huitzilopochtli (dios del sol y de la guerra), Coyolxauqui (diosa de la luna), Tláloc (dios de la lluvia), y Quetzalcóatl (dios de la sabiduría), se destaca que a este último dios, se le atribuía la invención de la escritura, el calendario y era benévolo, siendo la única deidad importante del panteón azteca que no exigía sacrificios humanos, a diferencia de los otros dioses que según la religión azteca, necesitaban de los corazones y la sangre humana para alimentarse, siendo el motivo por el cual hacían sacrificios humanos, principalmente al dios del sol Huitzilopochtli, a quien le sacrificaban principalmente prisioneros de guerra capturados en las llamadas guerras floridas. Además de esto se les hacían sacrificios de animales y se les ofrecían alimentos como maíz, y otras plantas, y se “incensaban” sus imágenes con copal.

Arte.- El arte azteca se desarrolló en los campos de la pintura, arquitectura y la escultura principalmente, aunque también en música y literatura; realizaron diversas y elaboradas esculturas, ejemplo de ello es la llamada piedra del sol o calendario azteca y la colosal estatua del dios Tláloc, así como diversos relieves y estatuas que realizaron en sus templos y en otros lugares como la “piedra de Tizoc”, que relata las hazañas y conquistas del tlatoani Tizoc y diversas esculturas. Así mismo realizaron obras de arte en alfarería, gran diversidad de vasijas y estatuillas que luego eran pintadas con variedad de colores. En pintura se destacan varias pinturas murales de sus templos, las cuales hacían con diversos tintes naturales provenientes de plantas, minerales e incluso animales. Tallaban piedras como el jade para crear figurillas o para hacer máscaras, así como también hacían excelentes tocados de plumas de aves como el quetzal. Conocían la música la cual realizaban mediante diversos instrumentos como flautas, tambores, caracolas, y otros instrumentos, pero no las escribían, razón por la cual ninguna obra ha llegado hasta nuestros tiempos. En literatura se destacó el uso de códices en los que se narraban la historia y los mitos mexicas, aunque también existió la poesía, un ejemplo de ello fue la poesía del tlatoani nahua de Texcoco Nezahualcóyotl.

Cultura y Conocimiento.- A pesar de que los mexicas poseían una tecnología de la edad de piedra como los demás pueblos americanos, desarrollaron diversos avances tecnológicos y culturales; heredaron de pueblos precedentes como los olmecas, teotihuacanos y otros pueblos algunos conocimientos, y desarrollaron diversas tecnologías propias. Ejemplo de ello son las chinampas, que se hacían enterrando pilotes de madera y tejiendo una red de palos, ramas y juncos, a los que se les agregaban capas de fango del lago, para formar pequeñas islas. Esto servía para dos fines principalmente, aumentar el territorio habitable y para sembrar, siendo tierra muy fértil y bastante humedecida, con lo que podían obtener cosecha superiores a las 3 o cuatro que se obtenían al año en tierra firme, llegando incluso a obtener hasta 6 o 7 cosechas por año.

Construyeron calzadas y caminos a lo largo del imperio, siendo utilizadas tanto para el comercio y la guerra como para enviar y recibir mensajes, lo que se hacía mediante mensajeros que corrían por relevos con los mensajes, teniendo postas cada 8 kilómetros, llegando a trasportar mensajes o cosas desde la costa atlántica o pacífica hasta la capital en tan solo un día, siendo de una eficiencia desconocida para otros pueblos de la época, tanto en el continente americano, como en el europeo o el asiático.

Para llevar agua a Tenochtitlán construyeron acueductos, que llevaban el agua a la ciudad desde las montañas, con un sistema de esclusa para regular el caudal de los mismos.

Diseñaron un sistema de construcción ideal para zonas pantanosas y lacustres, mediante la cimentación con pilotes de madera que eran después rellenados con una piedra volcánica muy ligera (el tezontle), con lo que podían luego erigir palacios y templos de gran tamaño, sin que se hundieran, así como la utilización de cal (caliza molida y quemada) como cemento para unir las piedras con las que construían. Cabe destacar la exactitud geométrica de sus construcciones, tanto de los templos y palacios, como en el trazado de sus calles, cuya traza y envergadura sorprendieron a los españoles al llegar a la capital de los mexicas, aunado a su apariencia de ciudad flotante, por estar ubicada en islotes y porque sus calles estaban divididas en dos partes, una calzada para andar y una parte fluvial para el uso de canoas.

Sus armas eran de madera y pedernal; usaban macagüiles o espadas, que eran de madera con piedras afiladas incrustadas con las que podían cercenar miembros, así como arcos, flechas, masas y lanzas.

El uso de metales no estaba muy difundido excepto en la orfebrería, en la cual usaban Oro, Plata y Cobre.

Entre sus conocimientos se cuentan el haber aprendido la fabricación de diversas bebidas alcohólicas, así como que aprendieron a obtener azúcar (melaza) de las “cañas” del maíz.

Desarrollaron un sistema de escritura que era una combinación de pictogramas, ideogramas y signos fonéticos, los cuales plasmaban en inscripciones en piedra, o los pintaban en muros, en pieles tratadas y en una especie de papel que obtenían de la planta del maguey el cual se llama amatl.

Tuvieron una astronomía muy avanzada lo que se puede constatar en la precisión de su calendario. En medicina tuvieron grandes conocimientos en la herbolaria, así como en el uso de medicamentos de origen mineral y animal, siendo su medicina una combinación de rituales mágico-religiosos en donde aplicaban dichos medicamentos en la curación de los heridos y enfermos.

Educación.- La educación de los aztecas se enfocaba en la enseñanza de los rituales religiosos, la formación de guerreros, formar el carácter del individuo y un sentimiento de pertenecer a la colectividad, así como el respeto y temor a los dioses, reverenciar a los ancianos, la obediencia a los padres, y una disciplina rígida en la que se inculcaban valores como el cumplimiento del deber.

Existían dos escuelas para ello, además de la educación que se enseñaba encasa: El Calmecac en donde la educación se enfocaba en el servicio de sus dioses, pudiendo salir únicamente para casarse. Se les enseñaban los jeroglífos de su escritura, canto, danza, astronomía, herbolaria, los calendarios, se les enseñaba a hablar con propiedad y el conocimiento de las matemáticas en su sistema vigesimal.

La otra institución educativa era el Tepuchcalli era la institución educativa donde asistían los jóvenes del pueblo, para convertirse en guerreros. Esta fue una educación práctica sentándose en el arte de la guerra, cánticos, disciplina y obediencia, así como inculcar el sentimiento de obediencia y sometimiento al estado.

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Por : Morris

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