Género gramatical

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Autor: Redacción Ejemplode.com, año 2018

Los géneros gramaticales sirven para indicar si un sustantivo es masculino, femenino o neutro. En gramática, el género es uno de los llamados accidentes gramaticales (el otro es el número: singular o plural), los cuales expresan unas características del sujeto, en este caso si su género es masculino o femenino.

El género se aplica tanto a los sustantivos, como a los adjetivos y a los artículos. Muchos sustantivos no indican en sí mismos su género, sino que está indicado por los artículos y por los adjetivos.

Los artículos son los siguientes:

  1. Masculino: el, lo, los, un, unos.
  2. Femeninos: la, las, una, unas.

Los géneros gramaticales son los siguientes:

Masculino

El Género masculino lo usamos para referirnos a los machos de la mayoría de las especies, a los varones y los siguientes tipos de sustantivos:

  • Los artículos masculinos determinados: el, los; y los indeterminados: un, uno, unos.
  • Los nombres de hombre.
  • La mayoría de las palabras terminadas en –o y –e: El oso, el conserje.
  • Las notas musicales: el do, el re, el la sostenido, el si bemol.
  • La mayoría de los nombres de los vientos: Los alisios, los contralisios.
  • Los ciclones y huracanes, aunque el nombre sea femenino: El Gilberto, el Esther.
  • Los ríos y mares: El Usumacinta, El Nazas, el Atlántico.
  • Montes y volcanes: el Himalaya, el Vesubio, el Rushmoore.
  • Los meses del año: El enero, un marzo.
  • Los días de la semana: El lunes, los miércoles, un sábado.
  • Los puntos cardinales: El norte, el sur, el nornorponiente.
  • El nombre de los números: el uno, el trece, el noventa y nueve.
  • El nombre de los planetas (excepto la tierra): Mercurio, venus, marte.
  • El nombre de los colores: el verde, el azul, el morado.

Femenino

El género femenino se usa para referirnos a las hembras, las mujeres y a los siguientes tipos de sustantivos:

  • Los artículos femeninos determinados: la, las; y los indeterminados: una, unas.
  • La mayoría de las palabras terminadas en –a: La dama, la cama.
  • El nombre de las letras: la a, la o, la z.
  • La mayoría de las frutas: la manzana, la pera, la fresa.
  • Los nombres de las islas: las Canarias, las Malvinas, Las Bikini.
  • El nombre de las penínsulas: La Baja California, La (península) Arábiga.
  • Las formaciones y accidentes geográficos que tradicionalmente se les dio nombre femenino: La sierra madre de Sur, la Bufa, La Silla.

Neutro

En español no existen sustantivos que tenga un género neutro propiamente dicho. Sin embargo, sí se usan en sentido neutro cuando un sustantivo se usa en forma adjetival, es decir, que el sustantivo no se usa para describir a un sujeto (forma objetiva), sino para describir una característica (forma atributiva). En estos casos el sustantivo se refuerza con el artículo neutro lo:

  • A Rosa le reconozco lo listo (listo no es adjetivo ni sustantivo, sino atributo).
  • Roberto se le nota lo diva (diva no se usa como adjetivo o sustantivo, es atributo)

Comunes

También llamados común de dos, son palabras que tienen una sola forma para ambos sexos, y el masculino o femenino se distingue por el uso de los artículos y adjetivos. A este grupo pertenecen:

  • Los cargos honoríficos: Magistrado, Juez, Secretario (de estado), Diputado: El Juez, la Juez. El Presidente Chávez, la Presidente Fernández.
  • Las Profesiones: Abogado, Médico, Ingeniero: El Abogado, la Abogado. La arquitecto, el arquitecto.
  • Algunas actividades terminadas en –a: El vigía, la vigía. El modista, la modista. El artista, la Artista.
  • Los relacionados con el ejército y los grados militares y de policía: El general, la general. La soldado, el soldado. La sargento, el sargento. La almirante, el almirante, el policía, la policía.
  • Los relacionados con los cargos de justicia y judiciales: El magistrado, la magistrado. La Secretario, el secretario. La Ministerio Público, la fiscal; El ministerio Público, el fiscal.
  • Los trabajos y profesiones terminados en –ista: el especialista, la especialista. La taxidermista, el taxidermista.
  • Los que terminan en –i o –u acentuadas: La gurú, el gurú. El marroquí, la marroquí. El zulú, la zulú.

Genéricos

Son los sustantivos que se escriben en un solo género, lo más comúnmente masculino, pero que no se refieren al género, sino a un grupo o clase. Estos pueden ser plurales o colectivos. Este tipo de sustantivos genéricos se usan para referirse a grupos de seres humanos con alguna característica común, o bien, a especies animales o al ser humano mismo. Ejemplos de los genéricos son:

Los leones (leones y leonas) habitan la sabana.

Las enfermeras (enfermeros y enfermeras) son muy importantes en cualquier hospital.

Los hombres primitivos (hombres y mujeres) habitaban en cavernas.

Ambiguos

El género ambiguo se aplica a las palabras que igualmente puede aplicárseles un artículo masculino o femenino, sin que por ello cambie su significado. Esta situación es muy común en palabras como harina (la harina, el harina), sartén, mar, agua, puente, calor, color, paraguas. Algunas de estas formas son de uso local, especialmente en las zonas provinciales (la calor, la agua) en donde se usan formas de lenguaje más antiguas y tradicionales, por lo que muchas de estas formas se consideran arcaísmos.

Epiceno

El género epiceno se refiere a los nombres de los animales, en los que tanto el artículo como el sustantivo permanecen sin modificación al referirse a su género, y para distinguirlos se debe hacer la aclaración de si es macho o hembra. Algunos ejemplos de los epicenos son los siguientes:

  • La rata macho, la rata hembra.
  • La hiena macho, la hiena hembra.
  • El ratón macho, el ratón hembra.
  • El tigre macho, el tigre hembra. (También son aceptados las formas tigra y tigresa).
  • La ballena macho, la ballena hembra.
  • El delfín macho, el delfín hembra.

Concordancia del género gramatical

Siguiendo las reglas anteriores, al formar oraciones, el género de los artículos y de los adjetivos debe coincidir o en el caso de los comunes y epicenos, indicar, el género del sustantivo de que se trata.

Así por ejemplo, si tenemos los siguientes sustantivos, de los que indicamos su género entre paréntesis:

Isla (femenino)
Coche (masculino)
Ministro (Común de dos)
Mar (ambiguo)
Comadreja (epiceno)

Al formar oraciones con ellos, los artículos y sustantivos deben coincidir con el género del sustantivo o bien, con el género que les asignamos en el contexto de la oración:

La Isla más bonita de Asia es Japón.
El coche rojo es de mi tío.
La Ministro, satisfecha de su resolución, regresó a su despacho.
El mar embravecido se tragó la embarcación / La mar embravecida se tragó la embarcación.
La comadreja macho tiene un cráneo del tamaño de un armiño hembra.

Errores del género gramatical

Es cada vez más frecuente encontrarnos con errores en el uso del género gramatical, ya sea por ignorancia del idioma y sus reglas, por crear una supuesta comodidad, o por la promoción y uso de manuales de lo que llaman “lenguaje de inclusión”, “perspectiva de género” o “Lenguaje de género”, en los que quebrantan las reglas del idioma español.

Nuestro idioma es una lengua viva y en constante desarrollo. Y también es un código de comunicación no sólo entre las personas que lo hablamos como lengua materna, sino también entre las personas que aprenden nuestro idioma como segunda lengua para mejorar la comunicación en todos los ámbitos: personal, comercial y diplomático. Es por esto que para que nuestro idioma siga siendo un código de comunicación común para todos sus hablantes, es necesario respetar sus reglas.

Estos son algunos de los errores más frecuentes al usar el género gramatical:

Mal uso de la arroba (@): Recientemente se ha generalizado en muchas publicaciones, incluso en periódicos y revistas, en lugar de usar juntos sustantivos en masculino y femenino (por ejemplo niños y niñas), sustituir la última letra del género, por la arroba (niñ@s). La arroba es un símbolo comercial, que se usa  principalmente en inglés para indicar el monto o cantidad unitario que se usaba en alguna transacción o fórmula, como por ejemplo 3 medidas @ 15 gramos, lo que equivale en español a 3 medidas de 15 gramos cada una. Con este significado del latín ad (agregar, junto con) o el inglés at (a, con, en, de, para), se generalizó su uso en internet, como en las direcciones de correo electrónico: admin@ejemplode.com o sea, admin EN ejemplode.com. O en otros usos como los tweets: @ChuchoElRoto: de ChuchoElRoto o para ChuchoElRoto. Por lo tanto, usar la arroba con la idea de abarcar ambos géneros, es un error.

Evasión de sustantivos genéricos: Un error muy común y alegado como “perspectiva de género”, “Lenguaje incluyente” o “gramática feminista”, es evitar usar sustantivos genéricos, y cambiarlos por los sustantivos masculino y femenino. Muchos de los que promueven este cambio, lo argumentan considerando que, como la mayoría de los sustantivos genéricos, son de género masculino, se excluye a las mujeres cuando se habla o se escribe. Sin embargo, como ya mencionamos al hablar sobre estos sustantivos, no se refieren a las personas de determinado sexo, sino a un grupo, género o especie. Por lo tanto, es un error separar el masculino y el femenino al referirse a un grupo:

Incorrecto: los niños y las niñas tienen derecho a la alimentación.
Correcto: los niños tienen derecho a la alimentación. (Todo el conjunto de niños y niñas).
Incorrecto: Los alumnos y las alumnas de esta escuela son buenos deportistas.
Correcto: Los alumnos de esta escuela son buenos deportistas (todos, hombres y mujeres).
Incorrecto: Los simios, los hombres y las mujeres han evolucionado de un ancestro común.
Correcto: Los simios y el hombre han evolucionado de un ancestro común. (El hombre como especie, ya que hombres y mujeres no son especies diferentes).
Incorrecto: Las enfermeras y los enfermeros que trabajan en este hospital están bien capacitados.
Correcto: Las enfermeras que trabajan en este hospital están bien capacitadas. (Hombres y mujeres).

Cuando en una oración o expresión se hace una comparación o contraste entre un género y otro, entonces sí se usan los sustantivos masculino y femenino:

Aquí son igualmente inteligentes niños y niñas (comparación de igualdad).
En deportes aventajan las alumnas a los alumnos.
Son más sensibles las mujeres que los hombres.
Los enfermeros son menos que las enfermeras.

Feminización de cargos y profesiones. Otro error en el manejo del lenguaje por motivos sexistas, es la feminización de los sustantivos comunes. Si bien, en general puede considerarse parte de la evolución del idioma y cada vez es algo más común, aún no existe unanimidad en cuanto a su uso, por lo que sigue vigente la regla de usar estos sustantivos comunes que hacen referencia a los cargos honoríficos, cargos públicos y profesiones. Así que lo que corresponde es seguir distinguiendo el género de estos sustantivos “comunes de dos”, mediante los artículos y adjetivos.

Incorrecto: La Presidenta, la magistrada, la ministra, la jueza, la Secretaria de Educación.
Correcto: La Presidente, la magistrado, la ministro, la juez, la Secretario de Educación.
Incorrecto: La Doctora Honoris Causa, la maestra en derecho.
Correcto: La Doctor Honoris Causa, la maestro en derecho.
Incorrecto: La abogada, la médica, la ingeniera, la arquitecta, la contadora.
Correcto: La abogado, la médico, la ingeniero, la arquitecto, la contador.

Citado APA: (A. 2016,06. Género gramatical. Revista Ejemplode.com. Obtenido 06, 2016, de http://www.ejemplode.com/12-clases_de_espanol/4358-genero_gramatical.html)

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Autor: Redacción Ejemplode.com, año 2018

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