FIGURAS DE DESEO

Execración: qué es y ejemplos explicados

La execración intensifica una condena hasta convertirla en fórmula de reprobación o maldición; no equivale a cualquier crítica áspera.

Editorial Ejemplode 6 min Nivel básico
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La execración retórica es el conjunto de palabras con que se execra: se condena, maldice o reprueba severamente. Algunos manuales llaman así, de manera más estrecha, al mal que el hablante desea contra sí mismo.

    Así funciona

    Ejemplo rápido

    ¡Maldigo la traición con la que quebré mi propia palabra!

    Qué observar: La fórmula no se limita a lamentar el acto: lo condena solemnemente y recae sobre una acción del propio hablante.

    Qué es execración

    La execración es una fórmula retórica de condena, reprobación severa o maldición. En una clasificación tradicional se reserva para el mal que el hablante desea contra sí mismo, frente a la imprecación dirigida a otro; el uso lexicográfico actual es más amplio y obliga a atender al contexto.

    Para recorrer el clúster sin duplicar explicaciones, consulta optación, imprecación y deprecación.

    Cómo reconocerla

    1. Localiza una fórmula de condena, maldición o abominación, no una desaprobación neutra.
    2. Identifica qué persona, acto o cosa es objeto de la reprobación.
    3. Si el mal recae sobre el propio hablante, reconoce el subtipo de la tradición escolar.
    4. Compara con imprecación y declara la taxonomía usada cuando la frontera sea discutible.

    Nota de clasificación: Execración también nombra, fuera de la retórica, la pérdida del carácter sagrado de un lugar. Esa acepción no debe usarse para clasificar ejemplos literarios.

    Cómo no confundirlas: optación, deprecación, imprecación y execración

    Esta matriz compara criterios de reconocimiento. Las definiciones completas permanecen en la página propia de cada figura.

    FiguraNúcleo comunicativoDirección típicaSeñalLímite decisivo
    OptaciónDeseo vehemente de que algo ocurraEl hablante, otra persona o una situaciónojalá, que, quién pudiera, subjuntivoNo exige súplica ni daño
    DeprecaciónPetición fervienteDestinatario presentado como capaz de concederlaruego, suplico, imploro, te pidoDebe haber destinatario y petición
    ImprecaciónDeseo de que otro sufra un malOtra persona o grupoFórmula optativa de perjuicioNo requiere insulto ni amenaza del hablante
    ExecraciónCondena, reprobación o maldición solemnePersona, acto, cosa o, en la tradición escolar, el propio hablantemaldigo, abomino, sea condenadoNo es crítica ordinaria; la frontera histórica varía

    10 ejemplos explicados de execración

    1. Condena de la propia traición

    ¡Maldigo la traición con la que quebré mi palabra!

    Por qué funciona: El hablante formula una condena solemne de su propio acto.

    2. Reprobación de la crueldad

    ¡Sea execrada la crueldad que convirtió el auxilio en negocio!

    Por qué funciona: La fórmula eleva el rechazo de una conducta a reprobación severa.

    3. Maldición contra uno mismo

    ¡Que caiga sobre mí la vergüenza si vuelvo a negar la verdad!

    Por qué funciona: El mal condicionado recae sobre el propio hablante, caso típico de la clasificación tradicional.

    4. Abominación del abuso

    ¡Abomino del abuso cometido bajo el nombre de la justicia!

    Por qué funciona: Abomino expresa rechazo solemne y radical del acto.

    5. Condena de una promesa rota

    ¡Maldita sea la promesa que hice sabiendo que no la cumpliría!

    Por qué funciona: El hablante maldice su propia promesa engañosa.

    6. Rechazo de la violencia

    ¡Sea condenado el mandato que ordenó atacar a los indefensos!

    Por qué funciona: La construcción pasiva formula una condena enfática del mandato.

    7. Culpa del narrador

    ¡Me maldigo por haber callado cuando todavía podía impedirlo!

    Por qué funciona: La maldición se dirige explícitamente al propio hablante.

    8. Condena de la corrupción

    ¡Execramos el pacto que vendió el futuro de la ciudad!

    Por qué funciona: El plural formula una reprobación colectiva y solemne del pacto.

    9. Aborrecimiento del engaño

    ¡Aborrezco y condeno el engaño con que obtuve esa victoria!

    Por qué funciona: La coordinación intensifica la condena del acto propio.

    10. Fórmula solemne

    ¡Que quede para siempre condenado este acto de cobardía!

    Por qué funciona: La permanencia de la condena y el tono formular convierten el rechazo en execración.

    Errores frecuentes

    • Usar execración como sinónimo automático de diatriba o discurso ofensivo.
    • Aplicar como universal la distinción escolar de daño contra uno mismo.
    • Confundir la acepción retórica con la pérdida del carácter sagrado de un lugar.

    Preguntas frecuentes

    ¿Execración e imprecación son sinónimos?

    Pueden solaparse en el uso. Algunos manuales las distinguen por la dirección del mal; el DLE define execración de forma más amplia como fórmula con que se execra.

    ¿Toda crítica severa es una execración?

    No. Debe existir una fórmula marcada de condena, maldición o reprobación extrema.

    ¿La execración siempre se dirige contra uno mismo?

    Esa es una distinción de parte de la tradición retórica, útil como subtipo, pero no agota el uso actual del término.

    ¿Qué significa execración fuera de la retórica?

    También puede nombrar la pérdida del carácter sagrado de un lugar; esa acepción pertenece a otro contexto.

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    Editorial Ejemplode. (2026, 9 de agosto). Execración: qué es y ejemplos explicados. https://www.ejemplode.com/espanol/execracion/

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