Ejemplos clasificados

Interjecciones: qué son, tipos y 40 ejemplos

Qué son las interjecciones, qué expresan y cómo usarlas en ejemplos, diálogos y textos escritos.

Editorial Ejemplode 11 min Nivel básico
Respuesta rápida

Las interjecciones son palabras o expresiones que manifiestan una reacción, un saludo, una llamada o una respuesta breve. Pueden constituir un enunciado por sí solas: «¡Ay!», «¡Hola!» o «¡Eh!».

    Las interjecciones son expresiones breves con las que reaccionamos, llamamos a alguien, saludamos o respondemos. En la escritura suelen aparecer entre signos de exclamación porque reproducen una entonación marcada, pero el signo no convierte por sí solo una palabra en interjección: depende de la función que cumple en el contexto.

    Así funciona

    Ejemplo rápido

    Al tocar el hielo, Luis retiró la mano: ¡Brr! Está helado.

    Brr expresa la sensación de frío; está helado explica después el motivo de esa reacción.

    Hay interjecciones propias, como ay y uf, y otras procedentes de sustantivos, adjetivos, adverbios o verbos: ¡Cielos!, ¡Bravo!, ¡Fuera!, ¡Venga!. Las fórmulas fijadas de varias palabras, como hasta luego, se estudian como locuciones interjectivas o expresiones asimiladas a ellas.

    Cómo reconocer una interjección

    1. Lee qué hace la expresión: reaccionar, llamar, saludar, agradecer o animar, entre otras posibilidades.
    2. Comprueba su función en ese contexto: ¡Bravo! expresa aprobación; un marinero bravo contiene un adjetivo.
    3. No uses solo los signos como prueba: ¡Sí! sigue siendo una respuesta afirmativa y ¡Qué alto es! es una oración exclamativa.
    Interjecciones de reacción, saludo, llamada y aprobación, con ejemplos en contexto.
    Una misma forma puede tener distintos valores. Los signos de exclamación no determinan por sí solos la clase de palabra. Ampliar imagen

    40 ejemplos de interjecciones

    La clasificación indica el uso predominante en cada situación, no cuatro clases gramaticales excluyentes. Se incluyen interjecciones y fórmulas de saludo o despedida asimiladas a locuciones interjectivas.

    40 ejemplos de interjecciones
    Ejemplo en contextoQué expresa en este contexto
    —¡Ay! Me quemé con la taza.Reacción de dolor. ¡Ay! constituye por sí sola una reacción; la oración posterior explica lo ocurrido.
    ¡Uf! Por fin terminamos el examen.Reacción de alivio. La interjección expresa la emoción inmediata antes de la información completa.
    Al abrir el sobre, Marta murmuró: «¡Oh!».Reacción de sorpresa. En el relato reproduce una voz breve del personaje. No enlaza dos oraciones como lo haría una conjunción.
    ¡Bah! No vale la pena discutir por eso.Reacción de desdén. La primera palabra muestra una valoración; la segunda oración desarrolla la razón.
    ¡Eh, Martina! Se te cayó el cuaderno.Llamada de atención. ¡Eh! abre el contacto y el nombre identifica a la persona a quien se llama.
    ¡Oye! ¿Puedes esperar un momento?Llamada de atención. En este uso, oye no describe la acción de oír: sirve para captar al interlocutor.
    Mientras grababan la entrevista, desde la puerta se oyó: «¡Chist!».Petición de silencio. En este contexto chist pide que cese el ruido; funciona como un enunciado autónomo dirigido a otras personas.
    ¡Hola! Qué alegría verte aquí.Saludo. La interjección inicia el intercambio; la oración siguiente añade el comentario personal.
    ¡Buenas! Les comparto el enlace de la reunión.Saludo informal. Es una fórmula breve de apertura. El registro es más informal que un saludo de correo formal.
    —Te traje el cuaderno que olvidaste. —¡Gracias!Agradecimiento. Gracias realiza el acto de agradecer; no se limita a afirmar o negar lo anterior.
    —El tren ya salió. —¡Vaya! Tendremos que esperar al siguiente.Reacción ante una noticia. Vaya expresa contrariedad en esta respuesta; no ordena a alguien que se desplace.
    ¡Bravo! El equipo entregó el proyecto a tiempo.Aprobación o celebración. La interjección valora el hecho anunciado. El signo de exclamación acompaña la entonación expresiva.
    ¡Caramba! No esperaba encontrarte aquí.Reacción de sorpresa. La interjección manifiesta la sorpresa antes de que se explique la causa.
    ¡Eh! Eso sí que fue rápido.Reacción de sorpresa. El valor depende de la entonación y del contexto; aquí no llama a una persona, sino que reacciona a un hecho.
    «¡Ah! Ahora entiendo el problema», dijo Nora.Reacción de comprensión. La interjección señala el instante en que el personaje comprende algo.
    Al ver el mapa, exclamó: «¡Vaya! Nos equivocamos de camino».Reacción de sorpresa. La forma breve expresa una reacción y prepara la explicación posterior.
    ¡Lástima! La función se suspendió por la lluvia.Reacción de pesar. Lástima funciona como interjección impropia: expresa pesar en vez de nombrarlo dentro de una oración.
    ¡Uf! Esta caja pesa muchísimo.Reacción de esfuerzo. La interjección reproduce el esfuerzo o el cansancio de quien habla.
    ¡Eh, ustedes! La biblioteca ya va a cerrar.Llamada de atención. La interjección se dirige a un grupo concreto para iniciar una advertencia.
    ¡Vamos! Es hora de salir.Llamada o exhortación. En este contexto no informa de que alguien se desplaza: anima a actuar.
    La guía levantó la mano y dijo: «¡Atención!».Llamada de atención. La palabra funciona como una advertencia autónoma dirigida al grupo.
    ¡Chist! Te dejaste las llaves en la mesa.Llamada discreta. En esta situación chist atrae la atención; en otro contexto puede pedir silencio.
    La encargada señaló el suelo mojado y exclamó: «¡Cuidado!».Advertencia. Cuidado funciona como una advertencia autónoma, no como el nombre de una cualidad.
    Desde el pasillo alguien gritó: «¡Socorro!».Llamada de auxilio. La interjección constituye un enunciado completo que pide ayuda.
    ¡Alto! No cruces todavía.Llamada para detener. La forma da una orden breve y urgente; el segundo enunciado precisa la acción.
    ¡Buenos días! ¿Tiene cita con la doctora?Saludo formal. La expresión abre una conversación en un registro más formal que ¡Hola!.
    ¡Buenas tardes! Venimos a recoger el pedido.Saludo formal. La fórmula sitúa el inicio del intercambio y no describe una acción del sujeto.
    ¡Hola a todos! Mañana publicaremos el calendario.Saludo colectivo. Hola es la interjección; a todos precisa a quién se dirige el saludo.
    Al entrar, Elisa dijo: «¡Buenas!».Saludo informal. En el relato reproduce una fórmula coloquial de entrada.
    ¡Adiós! Nos vemos la próxima semana.Despedida. Adiós cierra el contacto; el enunciado siguiente anuncia otro encuentro.
    ¡Buenas noches! Les envío el resumen de la reunión.Saludo en un mensaje. La fórmula de saludo se asimila a una locución interjectiva; no es una conjunción.
    ¡Chao! Que te vaya bien en el viaje.Despedida informal. Chao es una interjección de despedida; el resto añade un deseo.
    El portero se despidió con un «¡Hasta luego!».Despedida. Hasta luego es una fórmula fijada de despedida que funciona como locución interjectiva.
    —Ya corrigieron el error. —¡Bien! Podemos continuar.Satisfacción. Bien expresa satisfacción ante la noticia; no modifica aquí a un verbo como en trabaja bien.
    —Nos vemos a las cinco. —¡Vale! Allí estaré.Aceptación. Vale expresa conformidad en este intercambio. Este uso coloquial es especialmente frecuente en España.
    Al escuchar el resultado, el grupo celebró: «¡Hurra! Ganamos».Celebración. Hurra manifiesta alegría ante el resultado y puede constituir por sí sola una exclamación.
    —¿Podemos pasar? —¡Adelante!Permiso. Adelante funciona aquí como una interjección que invita a entrar, no solo como indicación de lugar.
    La cantante acabó la última nota y alguien gritó: «¡Bravo!».Aprobación. Bravo expresa aprobación de la actuación; no describe a una persona como valiente.
    —El taller cerró sin avisar. —¡Caramba! ¿Y ahora qué hacemos?Sorpresa ante una noticia. Caramba es la reacción del interlocutor; la pregunta posterior plantea cómo actuar.
    Al leer que la reparación estaba lista, Ana escribió: «¡Uf! Menos mal».Alivio. Uf expresa alivio ante la confirmación recibida; el contexto la diferencia del esfuerzo de cargar peso.

    5 ejemplos explicados

    1. Expresar una reacción sin describirla

    ¡Ay! Me golpeé el codo.

    Por qué: Ay realiza una reacción de dolor y puede aparecer sola. Me golpeé el codo es otro enunciado que explica qué ocurrió; no forma parte de la interjección.

    2. Usar una palabra como interjección

    Al terminar el concierto, el público gritó: ¡Bravo!

    Por qué: Bravo expresa aprobación. En un perro bravo, en cambio, modifica a perro y funciona como adjetivo. La forma coincide, pero no su función.

    3. Pedir silencio o llamar la atención

    ¡Chist! Están grabando la entrevista.

    ¡Chist! Te dejaste la bufanda.

    Por qué: El primer contexto pide silencio; el segundo llama discretamente a alguien. La interjección no tiene una única interpretación independiente de la situación.

    4. Mantener la coma cuando corresponde

    ¡Ay!, me duele el tobillo.

    Por qué: La coma puede seguir al signo de cierre si la construcción la necesita. También puede escribirse ¡Ay! Me duele el tobillo, como dos enunciados. Lo que no se añade es un punto inmediatamente después de ! para cerrar ese mismo enunciado.

    5. Reaccionar a una noticia en vez de responder sí o no

    —Encontraron tu cartera.
    —¡Uf! Qué alivio.

    Por qué: Uf expresa alivio ante una noticia. No toda respuesta breve es interjección: en ¿La encontraste? —Sí, sí afirma; en ¿Queda alguna duda? —Ninguna, ninguna es una respuesta pronominal. La autonomía del turno no basta para cambiar su categoría.

    Dos formas de clasificar las interjecciones

    CriterioDistinción y ejemplos
    Naturaleza gramaticalPropias: ay, eh, uf. Impropias: cielos, bravo, fuera, venga, procedentes de otras clases de palabras.
    Expresión de varias palabrasLocuciones interjectivas: vaya por Dios, no me digas. Fórmulas como buenos días y hasta luego se asimilan a este grupo.
    Intención comunicativaExpresivas: reacciones como ¡Ay!. Apelativas: dirigidas al interlocutor, como ¡Cuidado!. Saludar y agradecer también son actos comunicativos.
    Contexto¡Uf! puede expresar alivio o esfuerzo; ¡Eh! puede llamar la atención o expresar una reacción. No hay una correspondencia fija entre palabra y emoción.

    Interjección, conjunción y exclamación

    Una conjunción enlaza elementos: Fui, pero regresé temprano. Una interjección realiza una reacción o llamada: ¡Eh!, regresaste temprano. Una exclamación no siempre contiene interjecciones: ¡Qué alto es ese edificio! es una oración exclamativa completa.

    Errores frecuentes

    • Creer que una palabra se convierte en interjección por llevar signos de exclamación.
    • Prohibir toda coma después de !. Puede aparecer si la construcción la requiere; no se añade un punto para cerrar el mismo enunciado.
    • Asignar un único significado a eh, uf o chist sin leer el contexto.
    • Acumular interjecciones en una explicación formal sin que aporten intención o información.

    Preguntas frecuentes

    ¿Las interjecciones llevan siempre signos de exclamación?

    No necesariamente. Los signos representan la entonación. ¿Eh? puede pedir que se repita algo y Hola, Ana presenta un saludo sin énfasis exclamativo.

    ¿Sí, no y ninguna son interjecciones si aparecen solas?

    No por ese motivo. Sí y no pueden responder afirmativa o negativamente; ninguna puede ser una respuesta pronominal. Formar un turno autónomo no basta para clasificar una expresión como interjección.

    ¿Buenos días es una sola palabra?

    No. Es una fórmula de saludo de varias palabras que se asimila a las locuciones interjectivas. No debe confundirse con una interjección simple como hola.

    ¿Se puede escribir una coma después de una exclamación?

    Sí, cuando corresponde a la construcción: ¡Ay!, me duele. Si se opta por dos enunciados, se escribe ¡Ay! Me duele. No se agrega un punto inmediatamente después de ! para cerrar ese mismo enunciado.

    Test de 10 preguntas

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    Pregunta 1 de 10

    ¿Qué función cumple ay en «¡Ay! Me quemé»?

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