Ejemplo de Acotaciones

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Autor: Redacción Ejemplode.com, año 2017

Se llaman acotaciones a una serie de anotaciones que se colocan marginalmente en los textos. Estas anotaciones consisten en textos colocados entre signos, que pueden ser:

  • Paréntesis = ( )
  • Corchetes = [ ] y en algunos casos
  • Paréntesis “ ”.

Aunque los paréntesis pueden integrarse directamente en el texto y son poco utilizados.

El objetivo de las acotaciones es enfatizar una idea que aclarará el texto general y suelen escribirse en negrillas o con letra cursiva, dentro de los signos de separación.

Hay dos usos de las acotaciones en el idioma español, siendo:

  1. Acotaciones comunes
  2. Acotaciones teatrales

Las primeras acotaciones, se integran dentro del texto y los signos indican que es una aclaración sobre el tema, pero que es independiente del texto.
Son de las más utilizadas en el idioma español, sobre todo en textos informativos y escolares.
Es necesario diferenciar la acotación de la glosa, pues la glosa es una anotación que hace el lector y la acotación la hace quien escribe el texto. 

Ejemplo de acotaciones:

Ejemplo 1  acotaciones comunes:

 Adendum a contrato de compraventa de vehículo

 

Acuerdo de conformidad adendum:

El Sr. Antonio Fuentes Gutiérrez, venderá un automóvil marca Chevrolet Malibu 1986 placas LPE334 (placas de auto antiguo),  que se encuentra en excelentes condiciones, con una restauración del 95%, pintura original y un documento que avala su autenticidad.

El costo del vehículo será de 120.000.00 (ciento veinte mil pesos), que serán depositados en cheque de caja en el banco señalado (Banco del sur S.A.B), en un plazo de 24 horas, para concluir el trato y la entrega del vehículo (el traslado de dominio se realizará a primera hora del día siguiente en que se acredite el pago).

 Las partes quedan de acuerdo con lo marcado en este acuerdo de conformidad. 

Ejemplo 2 acotaciones teatrales:

Nota: En una representación teatral, el director y los actores utilizan las acotaciones como guía, para interpretar la obra según el punto de vista del autor, indicando cómo deben de estar ciertos objetos en el escenario o qué ademanes o expresiones debe hacer el actor, correspondiendo con los diálogos y el contexto de la obra que se está interpretando. 

Comedia: El reino animal

Por Diabul

 

Acto único

Personajes:

  • Rey León.
  • Reina Leona.
  • Ministro Chimpancé.
  • General Gorila.
  • Reina Tigresa.

Escenarios: El castillo del rey León, el cual se representa con un cubil en una cueva, la habitación de la reina, otro cubil.

[Narrador] 

La Reina Leona acaba de regresar del salón de belleza, en donde estuvo discutiendo con la reina tigresa, sobre cuál de las dos tiene el pelaje mejor cuidado.

[Entra en escena la reina]

-Oh, mi gran señor León, tú que te dices el rey de la selva, demuestra que eres el rey de este lugar y borra la ofensa que me ha hecho la reina tigresa.
-Mi querida reina, ¿pero qué te ha hecho esa desdichada Tigresa para que estés tan alterada?
-Oh mi rey, me ha ofendido, me ha ofendido a mí tu reina, y a toda nuestra familia.

[La reina hace gestos de llorar]

 [El rey pone cara de asombro]

-¿Te ha ofendido?... Pues pagará por ello. ¡Guardias! ¡Guardias!, vengan a mí, que les habla su rey.

[Entran los guardias de palacio, un León viejo y famélico y otro León gordo y barrigón.]

-Quiero que traigan a la tigresa ante mí, de inmediato.
-Sí, su majestad –respondieron al unísono – de inmediato.

[Narrador] Pero el ministro chimpancé quien entraba en el recinto le dijo al rey.

[Entra en escena el ministró]

-¡Pero su majestad, no puede hacer usted eso! acaso olvida que la tigresa es una reina, no se le puede tratar como a un simple macaco campesino, esto podría provocar una guerra con el reino de los tigres. Por favor piense bien lo que hace, seguro que después de reflexionar un poco verá las cosas con más claridad.

[Narrador] El rey León se quedó pensando un momento, y al final dijo:

-Tiene razón el ministro chimpancé, hay que pensar las cosas mejor, y no precipitarse.
-Gracias por escuchar mi consejo su majestad – dijo el ministro chimpancé – sabía que reflexionaría. [El ministró hace una reverencia y da un sonoro suspiro de alivio]

- Así es, he reflexionado, y te agradezco que me detuvieras, de no ser por ti, habría cometido una tontería. ¡Llamen al general Gorila de inmediato!
- Pero porqué mi señor – replicó el ministro chimpancé- ¿para qué necesita al general Gorila?
-¿Acaso no lo ves? Tú mismo me sugeriste que para vengar la ofensa que nos hizo la reina tigresa, habría que atacar el reino de los tigres, para eso llamo al general Gorila.
-Pero su majestad, yo no dije eso – trató de hablar el ministro chimpancé- yo lo que dije fue que…

[Narrador] En ese momento llegó el general gorila:

[Entra en escena el general gorila ataviado con uniforme lleno de medallas en el pecho]

-He llegado su majestad, ¿para qué necesita mis servicios?
-Para hacer una guerra mí querido general.
- ¿Guerra?, ¡por fin una guerra!, ¿contra quién es la guerra su majestad?
-Contra el reino de los tigres, han ofendido a nuestra familia, y a nuestro pueblo.
-Bien – dijo el general gorila – las tropas están listas para atacar cuando usted lo mande mi señor.
-Bien, entonces atacaremos de inmediato.

[Cambia el escenario al cuarto de la reina]

[Narrador] Mientras tanto la reina se había retirado a sus habitaciones, y estaba mirándose al espejo.

-Maldita reina tigresa, decir que su pelaje es mejor que el mío, ja.

[Narrador]La reina Leona se encerró en su habitación y no permitió que nadie entrara. De modo que no se enteró de los planes guerreros del rey León. [Se cierran las puertas de la habitación y se cambia de escenario al desierto]

[Narrador] Mientras tanto los ejércitos del rey León estaban listos para marchar hacia el reino de los tigres, solo faltaba la orden del rey, cuando llegó un mensajero:

[Sale a escena el mensajero]

-¡Su majestad!, ¡su majestad!
- ¿Qué pasa mensajero? - Preguntó el rey- qué mensaje me traes.

[Narrador] El mensajero le contó que la reina tigresa se encontraba en palacio y quería hablar con la reina Leona:

-Su majestad, la reina tigresa está en palacio y desea ver a la reina.
- ¿Qué? ¿Acaso tienen miedo los tigres de que los ataquemos, y mandan a una hembra para suplicar la paz? [El rey León levanta su espada y toma una pose de gallardía]

[Narrador] De cualquier forma el rey se trasladó al palacio, y cuando llegó le desconcertó lo que vio.

La reina Leona, estaba tranquilamente charlando con la reina tigresa.
-¡Pero qué es lo que está pasando aquí!, ¿cómo pueden estar charlando plácidamente, si estamos en guerra?
-¿Guerra? – preguntaron las dos reinas al unísono. – ¿de qué guerra estás hablando?
-De la guerra que me dijiste les declarara a los tigres por la ofensa que hicieron a nuestro reino y nuestra familia.
- Ah, esa ofensa, no te preocupes, ya está todo arreglado. [Haciendo un ademán con la mano en señal de que se calme]
-¿Arreglado? ¿Y la ofensa? Qué pasó.
-Ah, la ofensa, fue un malentendido.

¿De qué estás hablando?

-La reina tigresa y yo estábamos en el salón de belleza y ella me comentó  que los tigres tenían el mejor pelaje.
- ¿Qué? - preguntó el rey desconcertado – ¿de qué ofensa se trataba entonces?
- Bueno, dijo la reina Leona, fue un malentendido, estábamos hablando en el salón, sobre quien tiene el mejor pelaje, la reina tigresa me dijo que las tigresas tenían el mejor pelaje rallado.
- Y, ¿qué con ello?
-Pues que ella se refería a los pelajes rallados.
- No entiendo - dijo el rey aún más desconcertado- no entiendo nada de nada, ¿entonces cuál es la ofensa tan grave que me dijiste, y por la cual tengo mis ejércitos listos para atacar?
- ¿Atacar? –Preguntó la reina Leona aún más desconcertada que el rey- ¿atacar a quién?
-Al reino de los tigres, por supuesto.
-Pero ¿por qué?

Sí, todo fue un mal entendido entre la reina tigresa y yo. Ella me dijo que las tigresas tienen el mejor pelaje rallado, y yo creí que dijo que las tigresas tenían el mejor pelaje. Y todo el mundo sabe que el mejor pelaje de toda la selva es el mío.

-¿Qué?, ¿estabas hablando del pelaje? ¡Pero si tú me dijiste que te habían hecho una ofensa muy grave! Una ofensa para toda la familia.
- Ha bueno, creo que exageré un poquito je je je. [La reina esconde el rostro]
-¿Un poquito?

- Bueno, dime y ¿tú por qué ibas a atacar el reino de los tigres? Lo que te dije yo no era para tanto.
-Ha bueno, es que yo, este, verás, pues… [El rey comienza a mirar hacia todos lados tratando de eludir la mirada de la reina]

Mira, mejor regreso a las tropas y dejamos todo por la paz, ¿te parece?

-¡Qué!” ¿Acaso iban a atacar mi reino por una simple confusión tan boba? - Dijo la reina tigresa- ¿acaso ambos son idiotas?

[Narrador] En eso entró el ministro chimpancé diciendo:

[Entra en escena el ministró]

-Su majestad, su majestad, me alegro de que no haya hecho la guerra.

[Narrador] Entonces rápidamente el rey y la reina le echaron la culpa al ministro chimpancé. [El rey y la reina se miran a los ojos haciendo una mirada de complicidad]. “Era preferible que sufriera un inocente ministro, a la humillación de que se conociera que los reyes de la selva habían  cometido tantas tonterías en un solo día, haciendo evidente que los reyes eran un par de idiotas precipitados, quienes hacían las cosas sin pensar antes de actuar”, y entonces lo mandaron al calabozo, al tiempo que mandaban de regreso al ejército. [Se observa cómo se llevan al ministro a la cárcel]

[El narrador comienza a hablar]

Esta historia tiene moraleja.
No hagas las cosas precipitadamente, y antes de decir algo, piensa lo que dices, pues puedes provocar una guerra.

[Se cierra el telón]

Fin

Citado APA: (A. 2013,06. Ejemplo de Acotaciones. Revista Ejemplode.com. Obtenido 06, 2013, de http://www.ejemplode.com/41-literatura/3083-ejemplo_de_acotaciones.html)

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