Mitos de Dioses

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Autor: Redacción Ejemplode.com.

En la Mitología Griega, hay eventos que destacan por la relevancia de su simbología, y por la alusión que hacen a elementos importantes del mundo. Son relatos entrañables que han perdurado y forman parte ya de una cultura general. Se describirán a continuación algunos de estos mitos, clasificándolos por el dios o la diosa que lo haya protagonizado. 

Zeus

A Zeus, dios del trueno y rey de los cielos, líder de los Dioses del Olimpo, se le atribuye la creación de muchas criaturas y elementos de la naturaleza.

Se unió con Metis, símbolo de la sabiduría y la paciencia, y de tal unión nació Atenea. Después se unió con Temis, símbolo de la ley y del orden moral; de ella nacieron las Horas, que eran las estaciones del año, y las Moiras, que eran las deidades que definían el destino de la humanidad.

De su unión con Mnemósine, surgieron las Musas, fuente de toda inspiración artística. De su enlace con Démeter, diosa de la tierra, nació Perséfone, símbolo de la fertilidad de la tierra.

Con Latona, Zeus tuvo a Apolo y Artemisa, símbolos de los rayos del sol y de la luna, respectivamente. Con Eurínome, nacieron las Cárites, dando así a los mortales la belleza de la vida.

Además, se unió con numerosas ninfas y heroínas; hijo suyo y de Pira es Helén, padre de los “helenos”, o griegos. Con Teigete tuvo a Lacedemón, padre de los Lacedemonios. Con Niove tuvo a Argos, padre de los argivos, con Tía a Macedón, padre de los macedonios, y con Ida tuvo a Cres, patriarca de los Cretenses.

La creación de estos mitos se debe al deseo de los aristócratas de la antigüedad de vincular su origen con el principal de los dioses, Zeus.

Dios Griego Zeus

Hera

Hera tuvo varios hijos con Zeus; Ares, Hebe e Ilitía, aunque a veces se les atribuye el nacimiento de Hefesto. En otras versiones, Hefesto es únicamente hijo de Hera; nació deforme, lo que horrorizó a la madre, por lo que ella lo lanzó al mar, donde hubiese morado por siempre si Tetis no se hubiera compadecido de él.

Hera crió y cuidó a la Hidra de Lerna, al León de Nemea, y al Dragón Guardián de las Manzanas de Oro del Jardín de las Hespérides.

Hera, al parecer contra su voluntad, dio el pecho a Heracles (Hércules), y de las gotas de leche que se derramaron cuando Hera quiso separarlo de su pecho se formó la Vía Láctea.

Hera llegó a conspirar con Poseidón y Atenea para derrocar a Zeus; pero Tetis ayudó al líder Olímpico con el auxilio de Briareo, hijo del Éter y la Tierra, con lo que Hera tuvo que desistir de sus propósitos.

Uno de los episodios más conocidos, que implica a Hera, es el ocurrido con Paris, quien recibió el ofrecimiento de parte de Hera de otorgarle grandes riquezas si le era adjudicado el premio de la hermosura, que era una manzana de oro. Paris prefirió dar el premio a Afrodita, lo que enojó tanto a Hera que, junto con Atenea, juró vengarse. Así, durante la Guerra de Troya, apoyó con todo su vigor a los griegos, e incluso puso en peligro su vida en varias ocasiones.

Diosa Griega Hera

Poseidón

Según la tradición de Tesalia, Poseidón fue quien dio vida al primer caballo del mundo. Refiere la leyenda que, queriendo Poseidón unirse a Démeter, ésta escapó de la pasión del dios transformándose en una yegua. Poseidón se transformó en un caballo y engendró con Démeter a Arión.

Cuando Minos fue rey de Creta, Poseidón hizo que se le apareciera entre las olas un bellísimo toro blanco, como símbolo de su aprobación, toro al que Minos debía sacrificar; pero éste se negó a hacerlo y entonces Poseidón montó en cólera e hizo volver furioso al toro, y más tarde, incitó a Pasífae, mujer de Minos, a que se enamorara del animal y engendrara así al Minotauro, monstruo que sembró el terror en Creta y en el Ática, hasta que Teseo lo mató.

Dios Griego Poseidón

Démeter

De entre los muchos mitos que se asocian a Démeter, destaca el de su unión con Zeus, de quien tuvo dos hijas: Pherefata y la bellísima Perséfone, cuya hermosura deslumbró a Hades, dios de los infiernos, quien decidió raptarla y llevársela a su tenebroso reino. Un día que Perséfone jugaba con algunas de las Oceánides, las hijas del Océano y Tetis, en una pradera, vio ante ella un narciso de una belleza incomparable. Al ir a cortarlo alegremente, se abrió la tierra y Perséfone desapareció en brazos de Hades. Enterada de ello, Démeter corrió en su ayuda pero no pudo ya encontrarla, aunque la buscó durante nueve días y nueve noches. Pero, afortunadamente, Helios, que todo lo ve, informó a Démeter del rapto, y, amargada por la indiferencia que mostró Zeus, abandonó el Olimpo y comenzó a recorrer ciudades y campos en busca de su adorada hija.

Al final, después de tanta lucha, Hades acordó entregar a Perséfone por ocho meses del año, y durante el invierno, equivalente a cuatro meses, ella descendería a los infiernos para estar con él.

Diosa Griega Démeter

Apolo

Según la tradición, cada año Apolo dejaba la isla sagrada y su oráculo para visitar el país de los hiperbóreos. En este mítico paraje septentrional, siempre brillaba el sol y nunca había noche. Durante la ausencia de Apolo de Delfos, Dionisio se encargaba de mantener y atender el oráculo hasta la primavera, estación en la que Apolo regresaba a Grecia, trayendo consigo el sol y la luz. La muchedumbre lo recibía con honores y él avanzaba coronado de laureles, en su cuadriga tirada por cuatro hermosos caballos blancos.

Fue desafortunado su amor por Dafne, hija del río Peneo. La ninfa pasaba su tiempo cazando en el bosque y no quería casarse ni unirse a hombre alguno. Cuando la vio Apolo, enloquecido de amor por ella, empezó a perseguirla. La ninfa corrió para escapar, pero no lo logró; entonces pidió a su padre que la salvara, y Peneo la transformó en un árbol de laurel. Apolo, triste por no haber disfrutado de su amor, la hizo su símbolo. Por esta razón, los escritores y pintores de la antigüedad lo han representado con una corona de laurel.

Dios Griego Apolo

Atenea

Cuando Metis quedó embarazada de Zeus, una profecía advirtió que nacería una mujer, quien, a su vez, daría a luz a un hijo que habría de arrebatarle el poder a Zeus. Éste, dominado por el miedo, devoró a Metis, pero nueve meses más tarde, sintió intolerables dolores de cabeza. Entonces pidió a Hefesto que le abriera la cabeza con un hacha. De la cabeza de Zeus salió una joven completamente armada, profiriendo gritos de guerra. Inmediatamente después de su nacimiento, la diosa tomó parte en la guerra contra los Gigantes y ayudó significativamente a su padre, pues dio muerte al gigante Encelado, hijo del Tártaro y de la Tierra.

Diosa Griega Atenea

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Citado APA: (A. 2017,07. Mitos de Dioses. Revista Ejemplode.com. Obtenido 07, 2017, de https://www.ejemplode.com/42-historia_universal/4615-mitos_de_dioses.html)

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