El estribillo, una de las figuras literarias de palabra, es la repetición del primer verso que inicia la estrofa, al final de la misma.
- Mi tristeza es como un rosal florido. Si helado
- cierzo o ráfaga ardorosa lo sacuden, el pétalo
- caído se trueca en savia y se convierte en rosa.
- Mi tristeza es como un rosal florido.
ENRIQUE GONZÁLEZ MARTÍNEZ
- También puede ser la repetición de un verso después de cada estrofa.
- Mas ¡qué vale el tener, si derritiendo
- me estoy en llanto eterno!
- Salid, sin duelo, lágrimas, corriendo.
- Tú sola contra mí te endureciste, los ojos aun siquiera no volviendo a lo que tú hiciste.
- Salid, sin duelo, lágrimas, corriendo.
GARCILASO DE LA VEGA